¿Cómo nos afecta el tiempo?

Que los cambios de tiempo repercuten en la salud y en el ánimo de las personas es algo de los que ya eran conscientes civilizaciones antiguas como los egipcios, griegos o romanos. Habían observado que cuando se altera alguna variable atmosférica (sea temperatura, viento, humedad…), nuestro organismo reacciona intentando compensar ese cambio, adaptándose.
Desde entonces los refranes y la sabiduría popular nos han colmado de observaciones hasta que finalmente se creó una nueva disciplina científica a mediados del siglo XX: la biometeorología, la ciencia que estudia cómo afectan las variables atmosféricas a los seres vivos.

 

Aunque algunas personas tienen más predisposición a acusar los cambios del tiempo (son más meteorosensibles) y otras son capaces, incluso, de barruntar (predecir los cambios meteorológicos por las sensaciones físicas de su cuerpo), todos,  en mayor o menor medida, somos vulnerables a factores atmosféricos. Veamos algunos ejemplos:
  • Calor. Con el calor disminuye la tensión arterial (los vasos sanguíneos se dilatan), aparece fatiga, calambres, piernas pesadas, pueden alterarse los niveles de glucosa, se pueden agravar los síntomas en pacientes con enfermedades respiratorias, con dermatitis…
  • Frío. Con el frío somos más susceptibles a sufrir infecciones respiratorias. Además, se pueden producir sabañones, picores, cefaleas, se pueden agravar los síntomas en pacientes con dermatitis atópica, con enfermedades respiratorias (especialmente, asma), con problemas circulatorios o cardíacos…
  • Frío y humedad alta. La combinación de frío y humedad puede desencadenar crisis asmáticas, aumentar los casos de infecciones respiratorias y agravar los síntomas de muchas enfermedades reumáticas (artrosis, artritis, dolor de espalda, fibromialgia, tendinitis…).
  • Humedad baja. Cuando la humedad relativa es baja pueden resecarse las mucosas respiratorias (sequedad nasal o de garganta) y la piel (pueden complicarse las dermatitis). Además, el virus de la gripe tiene más capacidad para infectar si la humedad ambiental es baja.
  • Presión atmosférica. Cuando la presión atmosférica baja, pueden aparecer molestias en viejas lesiones, articulaciones desgastadas, cicatrices y agravarse las migrañas.
  • Viento. El viento es capaz de alterar el estado de ánimo de algunas personas (empeorar estados depresivos, aumentar la ansiedad y la irritabilidad…), puede desencadenar crisis de migrañas y agravar los síntomas en enfermedades vasculares, reuma, insomnio o molestias en lesiones (fracturas de huesos o cicatrices) antiguas.

 

Y tú, ¿notas los cambios de tiempo en tu salud?¿cómo te afecta? Déjanos un comentario.

 

Fuentes:
Medlineplus
Cámara Díez, E. Variables meteorológicas y salud. Madrid, 2006. Disponible aquí (pdf)
Autor: Gloria Aparici. Farmacéutica.

 

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8 thoughts on “¿Cómo nos afecta el tiempo?”

  1. Tengo problemas en un oído y he notado como que se me tapona (como cuando vas en avión) cuando está nublado. Ahora me doy cuenta de que soy meteorosensible. No es el superpoder que prefería, pero algo es algo, jeje…

    1. El oído es bastante sensible a los cambios de presión (todos lo notamos al ir en avión, como bien dices). Si además tienes algún problema de salud, es muy probable que se te acuse con lo cambios de presión atmosférica que se producen al nublarse o haber tormenta. Muchas gracias, Woody.

  2. No sé de dónde sacas la información, pero es un tema interesante.
    Necesito aprender más porque quiero comprenderlo mejor el clima.
    Gracias por la excelente información, es lo que estaba buscando.

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